Laberintos
Gratis, sin registro
Generador de laberintos para imprimir, con cuatro niveles de dificultad y un laberinto distinto cada vez que pulsas el botón. Se descarga como imagen o se imprime directamente, con la solución opcional. Gratis, sin registro y sin marca de agua.
Cuatro dificultades, de infantil a difícil de verdad
- Fácil (8×10 casillas): para infantil y primeros cursos, se resuelve en un minuto y el camino se ve casi de un vistazo.
- Medio (14×18): el tamaño estándar de primaria.
- Difícil (22×28): ya requiere estrategia y volver atrás.
- Muy difícil (32×42): más de doscientos pasos de camino correcto; entretiene a un adulto.
También se elige por dónde entra y por dónde sale: de esquina a esquina o de un lado al otro. Cada vez que pulsas «Generar» sale un laberinto completamente nuevo, así que puedes imprimir uno distinto para cada alumno y evitar que se copien.
Un solo camino, siempre
Los laberintos que genera son «perfectos»: no tienen bucles y entre dos puntos cualesquiera hay un único camino. Eso significa dos cosas prácticas: que siempre tienen solución —no hay laberintos imposibles— y que la corrección es inmediata, porque el camino correcto es uno y solo uno.
El botón de solución dibuja ese camino sobre el laberinto y dice cuántos pasos tiene, que es una forma sencilla de comparar la dificultad real de dos fichas.
Se imprime nítido, no pixelado
El laberinto se dibuja en formato vectorial (SVG), no como una imagen de píxeles. En la práctica, eso quiere decir que se imprime a la resolución de la impresora y no a la de la pantalla: las paredes salen como líneas limpias, no como bordes escalonados. Es la diferencia entre una ficha que parece fotocopiada diez veces y una de cuaderno.
El botón de descargar guarda ese mismo SVG, que se puede insertar en un documento de texto o ampliar a tamaño cartel sin perder calidad.
Para qué sirve, además de para entretener
Resolver un laberinto trabaja la orientación espacial y la planificación: hay que anticipar el recorrido antes de trazarlo y aceptar volver atrás cuando la vía se cierra, que es exactamente la habilidad que luego se pide en resolución de problemas.
En infantil, seguir el camino con el dedo primero y con el lápiz después es además un ejercicio de grafomotricidad: mantener el trazo dentro de un pasillo estrecho prepara la mano para la escritura.
Si el grupo ya tiene edad para algo más exigente, los sudokus para imprimir trabajan el mismo razonamiento por descarte pero sin el componente motor.
Preguntas frecuentes
¿Los laberintos son siempre distintos?
Sí. Cada vez que pulsas «Generar laberinto» se crea uno nuevo desde cero, así que puedes hacer una ficha distinta para cada alumno de la clase.
¿Todos tienen solución?
Siempre, y además una sola: son laberintos perfectos, sin bucles, en los que hay exactamente un camino entre la entrada y la meta. El botón de solución lo dibuja encima.
¿Puedo descargarlo como imagen?
Sí, con el botón de descargar se guarda en SVG, un formato vectorial que se puede ampliar todo lo que quieras sin que se pixele y que se inserta sin problemas en un documento.
¿Qué dificultad elijo según la edad?
Como referencia: «Fácil» para 4-6 años, «Medio» para 7-9, «Difícil» para 10-12 y «Muy difícil» a partir de ahí. Es solo orientativo: lo que cambia es el tamaño de la cuadrícula.
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