La rúbrica se guarda en este navegador. No se envía a ningún sitio.

Rúbrica de la exposición oral

Nota –

Marca una casilla en cada fila y la nota se calcula sola.

Monta una rúbrica de evaluación con los criterios y los niveles que quieras, reparte los pesos y márcala: la nota sobre 10 se calcula sola. Se imprime en blanco para repartirla o rellenada para archivarla, y todo se queda en tu navegador.

Una rúbrica que además evalúa

Una rúbrica hecha en un procesador de textos es una tabla bonita que no hace nada: hay que redibujarla entera al añadir un criterio y, a la hora de poner la nota, tocará echar cuentas a mano.

Aquí marcas una casilla en cada fila y la nota aparece abajo al momento, ponderada por el peso de cada criterio. Marcar y desmarcar es un clic, así que se puede evaluar en directo mientras el alumno expone.

La nota se calcula sobre el peso realmente marcado, no sobre 100. Si evalúas tres criterios de cuatro, la nota que sale es la de lo evaluado, no una nota falsamente baja por lo que aún falta.

Los criterios y los niveles los pones tú

La rúbrica viene con un ejemplo montado —una exposición oral con cuatro criterios— para no empezar de cero, pero todo es editable: se escribe encima de cada casilla, se añaden y quitan criterios, y se elige de 2 a 5 niveles de logro.

Sobre el número de niveles, lo que suele funcionar: tres para primaria, porque distinguir cinco grados de la misma conducta es artificial y acaba siendo arbitrario; cuatro es el estándar y evita el «término medio» cómodo del tres impar; cinco sólo si de verdad puedes describir cinco escalones distintos.

El botón «Repartir los pesos por igual» divide el 100% entre los criterios que haya, ajustando el resto para que sumen exactamente cien y no noventa y nueve.

Cómo se escribe un buen descriptor

Lo que hace útil una rúbrica no es la tabla: son las frases de dentro. Tres reglas que se notan mucho:

  • Describe conductas observables, no adjetivos. «Habla con claridad y volumen adecuados» se puede comprobar; «lo hace bien» no.
  • Que cada nivel cambie una sola cosa. Si el descriptor de arriba habla de contenido y el de abajo de actitud, no estás midiendo lo mismo en distinto grado: son dos criterios y deberían ir en filas separadas.
  • Evita las negaciones vagas. «No se le entiende» es mejor que «poco claro», porque describe qué pasó en vez de valorar.

Si la rúbrica se la das al alumno antes de la tarea —que es cuando de verdad sirve— esas frases le dicen exactamente qué tiene que hacer para llegar al nivel de arriba.

Imprimir y archivar

Se puede imprimir de dos formas: en blanco, para repartirla al empezar el proyecto y que cada alumno sepa cómo se le va a evaluar, o marcada, con la casilla de cada criterio señalada y el nombre del alumno arriba, para archivarla o entregarla con la nota.

La rúbrica se guarda en tu navegador mientras la escribes, así que puedes montarla un día y usarla al siguiente, o reutilizarla el curso que viene cambiando sólo lo que haga falta.

Los datos no salen de tu equipo

Los nombres de los alumnos y sus notas no se envían a ningún servidor: todo se calcula y se guarda en el navegador. Con datos de evaluación de menores por medio, eso no es un detalle menor, y es la razón por la que esta herramienta no tiene cuenta ni sincronización entre dispositivos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula la nota de la rúbrica?

Cada criterio aporta su peso multiplicado por el valor del nivel marcado: el nivel más alto vale 1 y el más bajo 0, repartidos por igual entre los niveles que haya. La suma se divide entre el peso de los criterios evaluados y se multiplica por 10.

¿Cuántos niveles de logro conviene poner?

Tres en primaria, cuatro como estándar y cinco sólo si puedes describir cinco escalones realmente distintos. Con un número par se evita que todo el mundo acabe marcando la casilla del medio.

¿Puedo usar mis propios criterios?

Sí. La rúbrica viene con un ejemplo de exposición oral para no empezar en blanco, pero se escribe encima de cualquier casilla, y se añaden o quitan criterios con los botones de arriba.

¿Se puede imprimir en blanco para dársela a los alumnos?

Sí, y es el uso recomendado: repartirla antes de la tarea. Basta con no marcar ninguna casilla e imprimir; las casillas marcadas sólo se colorean si las has señalado tú.

¿Dónde se guardan las notas?

En tu navegador, en este mismo equipo. No se envía nada a ningún servidor. Si borras los datos de navegación o cambias de ordenador, tendrás que volver a montarla, así que conviene imprimir o guardar en PDF lo que quieras conservar.

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