25:00

 

25 minutos

Rondas completadas: 0

Un timer de estudio visual para trabajar sin distracciones: eliges cómo quieres ver pasar el tiempo —aro, barra, reloj de arena o una bomba con la mecha encendida—, alterna bloques de concentración y descanso, cuenta las rondas y avisa al terminar. Se proyecta a pantalla completa y no necesita instalación ni registro.

Cómo funciona el modo foco

Elige la pestaña Concentración (25 minutos por defecto) o Descanso (5 minutos), ajusta la duración con el deslizador si quieres y pulsa Empezar.

La forma elegida se va consumiendo conforme pasa el tiempo, así que se ve cuánto queda sin necesidad de leer el número. Al terminar un bloque de concentración suena un aviso, salta el confeti y sube el contador de rondas.

Arriba puedes escribir en qué estáis trabajando. Parece un detalle menor, pero tener el objetivo escrito y a la vista es la mitad del método: hace explícito qué cuenta como distracción.

Cuatro formas de ver el tiempo

A diferencia de un reloj normal, aquí el tiempo se ve, se siente y se controla. Elige el estímulo visual que mejor funcione con quien tenga delante:

  • Aro: un anillo que se vacía. El más neutro, el que mejor queda proyectado en la pizarra.
  • Barra: una barra que se acorta. La más fácil de leer de un vistazo desde lejos.
  • Arena: un reloj de arena donde la ampolla de arriba se vacía y la de abajo se llena. Con los más pequeños es el que entienden sin explicación.
  • Bomba: una mecha que se consume con una chispa que avanza. Es el modo de presión positiva: crea la urgencia justa para no coger el móvil, y al llegar a cero salta el ¡BOOM! Reto conseguido.

La elección se guarda en el navegador, así que la próxima vez aparece la que usaste. Para descansos, el aro o la arena; para terminar un tema que se está atragantando, la bomba.

Por qué un temporizador visual y no un reloj

Un número que baja obliga a leerlo y a calcular; una forma que se consume se entiende sin pensar. Esa es toda la diferencia, y es la que hace que funcione como herramienta anti-procrastinación: al ver la cuenta atrás de forma gráfica, el cerebro asume que el tiempo es limitado y deja de negociar consigo mismo.

Sirve igual para una clase de primaria, para una tarde de biblioteca o para preparar unas oposiciones: cambia la duración del bloque, no el método.

De dónde viene esto

La idea de alternar bloques de trabajo con descansos cortos es la base de la técnica Pomodoro: 25 minutos de foco, 5 de descanso, y una pausa más larga cada cuatro rondas.

Funciona bien en clase porque convierte una sesión larga y difusa en tramos con principio y final. Para un grupo que le cuesta arrancar, saber que solo hay que aguantar 25 minutos seguidos cambia la disposición.

Con alumnos más pequeños conviene bajar el bloque a 10 o 15 minutos con el deslizador. La duración importa menos que la regularidad.

Usos en el aula

  • Estudio autónomo: bloques de trabajo silencioso con descanso pactado.
  • Exámenes por partes: marcar tramos dentro de una prueba larga.
  • Proyectos: dividir una sesión de dos horas en cuatro tramos con objetivos distintos.
  • Enseñar a estudiar: mostrar a los alumnos un método concreto que puedan replicar en casa.

Si sólo necesitas una cuenta atrás sin ciclos ni rondas, el cronómetro para clase es más directo.

Sin dependencias externas

El confeti del final está dibujado en un canvas propio con unas pocas líneas de código. La versión anterior descargaba una librería externa de unos 30 KB desde un CDN sólo para eso.

Si tienes activada la preferencia del sistema de reducir animaciones, el confeti no se muestra.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto debe durar un bloque de concentración?

25 minutos es la referencia clásica de la técnica Pomodoro, pero con alumnado de primaria funciona mejor entre 10 y 15 minutos. Puedes ajustarlo con el deslizador.

¿Avisa cuando termina?

Sí, suena un tono y aparece confeti al completar un bloque de concentración. El contador de rondas sube automáticamente.

¿Se puede proyectar en la pizarra digital?

Sí. El botón de pantalla completa deja la forma elegida y el tiempo ocupando toda la pantalla, que es como se ve desde el fondo del aula.

¿Qué es el modo bomba?

Un temporizador con forma de bomba cuya mecha se va consumiendo, con la chispa avanzando hacia ella. Al llegar a cero aparece «¡BOOM! Reto conseguido». Es el modo con más presión visual, pensado para tareas que cuesta arrancar o terminar.

¿Suena aunque cambie de pestaña?

Sí. El aviso del final va por temporizador y no por la animación, así que suena aunque el navegador haya dejado de dibujar la pestaña por tenerla de fondo.

¿En qué se diferencia del cronómetro?

El modo foco está pensado para ciclos de trabajo y descanso, y lleva la cuenta de las rondas completadas. El cronómetro es una cuenta atrás simple.

Actualizado el