Cada fila, cada columna y cada bloque tienen que llevar todos los números sin repetir ninguno.

Genera sudokus para imprimir en tres tamaños —4×4 para infantil, 6×6 para los primeros cursos y el clásico 9×9— con cuatro dificultades y su hoja de soluciones. Cada sudoku es nuevo y tiene una única solución comprobada. Gratis y sin registro.

Solución única, comprobada

Un sudoku con dos soluciones posibles no es un sudoku: se puede resolver adivinando, y al corregir en clase la mitad de los alumnos tiene una cuadrícula distinta y todos llevan razón.

Aquí, cada vez que se quita un número se comprueba que el tablero que queda sigue teniendo una sola salida. Si al quitarlo aparecieran dos soluciones, el número se devuelve a su sitio. Por eso el número de pistas que aparece bajo cada sudoku no es siempre el mismo: es el mínimo al que se ha podido llegar manteniendo la solución única.

4×4 y 6×6: sudokus que un niño puede terminar

El 9×9 es inabordable a los seis años, y ahí se pierde a la mitad de la clase. Los tamaños pequeños resuelven eso:

  • 4×4, con bloques de 2×2 y los números del 1 al 4. Se resuelve en un par de minutos y ya exige el razonamiento completo: mirar fila, columna y bloque.
  • 6×6, con bloques de 2×3 y números del 1 al 6. El paso intermedio natural antes del clásico.
  • 9×9, el de siempre, del 1 al 9.

La lógica es exactamente la misma en los tres: cada fila, cada columna y cada bloque llevan todos los números sin repetir ninguno. Lo único que cambia es cuánta información hay que sostener a la vez en la cabeza.

Qué trabaja un sudoku

No es cálculo: los números podrían ser colores o dibujos y el ejercicio sería idéntico. Lo que entrena es el razonamiento lógico —descartar posibilidades hasta que sólo queda una— y la constancia: un sudoku no se resuelve de un vistazo, hay que volver sobre la misma casilla varias veces.

También la atención sostenida. Es de las pocas actividades en las que un niño de nueve años aguanta veinte minutos concentrado sin que se lo pidan, y por eso funciona tan bien en los ratos que hay que llenar: la última hora antes de vacaciones, las guardias o el trabajo para quien termina antes.

Imprimir una hoja o seis

Puedes generar de uno a seis sudokus por hoja. Uno solo sale grande, cómodo de rellenar a lápiz para los más pequeños; cuatro o seis salen más pequeños y sirven como cuadernillo de pasatiempos.

El botón «Ver soluciones» rellena todas las casillas: imprime primero la ficha en limpio y después, con las soluciones activadas, la hoja de corrección.

Si buscas otros pasatiempos para el mismo hueco, tienes sopas de letras, crucigramas y laberintos.

Preguntas frecuentes

¿Los sudokus tienen una sola solución?

Sí, y está comprobado uno a uno: al retirar cada número se verifica que el tablero resultante sigue teniendo exactamente una solución. Si no, el número vuelve a su sitio.

¿A partir de qué edad se puede hacer un sudoku?

Con el tamaño 4×4, desde los cinco o seis años, en cuanto se reconocen los números del 1 al 4. El 6×6 encaja hacia los siete u ocho, y el 9×9 a partir de los nueve o diez.

¿Cuántas pistas tiene cada dificultad?

En el 9×9, alrededor de 40 en fácil, 33 en media, 28 en difícil y 25 en muy difícil. El número exacto aparece debajo de cada sudoku, porque depende de hasta dónde se ha podido vaciar manteniendo la solución única.

¿Se pueden imprimir varios en una hoja?

Sí, de uno a seis. Uno solo sale grande para rellenar con comodidad; con cuatro o seis se hace un cuadernillo de pasatiempos.

¿Sirve para trabajar matemáticas?

No exactamente: en un sudoku no se calcula nada, los números son sólo símbolos. Lo que trabaja es el razonamiento lógico y la atención sostenida, que es igual de valioso y encaja en cualquier asignatura.

Actualizado el