Toca un emoji para copiarlo suelto.

509 emojis distintos

Genera emojis aleatorios y conviértelos en actividad de clase. Aquí encontrarás la herramienta y, sobre todo, dinámicas concretas para usar los emojis en escritura creativa, idiomas y educación emocional.

Cinco dinámicas con emojis aleatorios

1. La historia imposible. Genera tres emojis y pide un relato breve que los incluya todos. Cuanto más absurda sea la combinación, mejores textos salen. Funciona de tercero de primaria a bachillerato cambiando solo la extensión pedida.

2. Cadena de escritura. Cada alumno escribe una frase a partir de un emoji nuevo y pasa el papel al siguiente. Al final se lee la historia completa en voz alta.

3. Vocabulario contrarreloj. Genera nueve emojis y dales un minuto para escribir el nombre de cada uno en el idioma que estéis estudiando. Es una forma rápida de repasar campos semánticos: animales, comida, deportes.

4. ¿Cómo estás hoy? Cada alumno elige el emoji generado que mejor describe su estado y explica por qué. Sirve como entrada a una sesión de tutoría sin que nadie tenga que exponerse demasiado.

5. Mímica. Un alumno saca un emoji sin enseñarlo y lo representa sin hablar. El resto adivina.

De dónde nace esta herramienta

Durante años usamos en clase unos dados con dibujos de animales, objetos y acciones: se tiraban y había que contar una historia con lo que saliera. Funcionaban muy bien y tenían un problema evidente: eran seis dados, siempre las mismas caras, y una sola caja para toda la clase.

De ahí sale este generador. Si se puede imaginar, se puede programar: el catálogo tiene más de 500 emojis entre animales, objetos y acciones, no se acaba nunca, y lo puede usar cada alumno desde su pantalla o proyectarse para todos a la vez.

Generar emojis al azar puede parecer, de entrada, algo que no tiene nada que ver con la pedagogía. Con un poco de imaginación es justo lo contrario: es un disparador de expresión oral y escrita que vale para cualquier lengua y para cualquier edad.

Cómo generar los emojis

Indica cuántos quieres y pulsa el botón. Salen de un catálogo de más de 500, sin repetirse dentro de la misma tirada. Toca cualquiera para copiarlo, o copia la tirada entera.

Para proyectarlo en la pizarra, tres o seis emojis grandes funcionan mejor que veinte pequeños.

Por qué los emojis funcionan como disparador

Un emoji es una imagen que todos los alumnos ya saben leer, sin barrera de idioma ni de nivel lector. Eso lo convierte en un buen punto de partida cuando el problema no es escribir, sino arrancar: la página en blanco desaparece porque ya hay tres cosas sobre las que hablar.

Si prefieres la herramienta sin las dinámicas, está en generador de emojis aleatorios.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo usar emojis en una actividad de clase?

Las dinámicas más eficaces son escribir un relato que incluya tres emojis al azar, nombrarlos en otro idioma contrarreloj, o usarlos como entrada a una sesión de educación emocional preguntando con cuál se identifica cada alumno.

¿Cuántos emojis conviene generar?

Para escritura creativa, tres son suficientes: más opciones dispersan. Para vocabulario o repaso, seis o nueve funcionan mejor.

¿Se pueden copiar los emojis?

Sí. Toca cualquiera para copiarlo suelto, o usa el botón «Copiar» para llevarte la tirada completa.

Actualizado el